Narcibebés y narciseñores (3): No tienes que estarte cuidando de no asesinar.

Tengo una parvada de pájaros revoloteando en mi cabeza.

Entonces, ya hablamos de los Narcibebés y de que para esta reflexión podríamos considerar que no existe el libre albedrío y que todos somos zombis.

Esta mañana, platicando con R (deadname H), me dijo una frase que no desperdiciaré:

“No tienes que estarte cuidando de no asesinar.”

Hablábamos sobre los efectos a largo plazo del abuso psicológico (trauma complejo). Le decía que aún siento un temor de dañar o desagradar a las personas que amo, por algún defecto de mi carácter como la torpeza o el descuido. Algunas veces siento estar caminando descalza sobre cristales. Muchas veces no entiendo las señales sociales y tengo que preguntar o explicar todo varias veces.

El resto del tiempo me siento confiada en que la vida no es un concurso para ganarse un poco de amor. Gracias, psicóloga que me agarró mis cachetitos simbólicamente para ver la realidad.

La violencia de los Narcibebés genera disonancia cognitiva:

  • tu mente te dice que algo no está bien, pero eliges seguir creyendo (mi siguiente texto será sobre “la falacia del costo hundido”);

  • las emociones atraviesan tu cuerpo, pero no puedes sentirlas porque estás disociado de la realidad;

  • las personas externas al círculo privado y los monos voladores refuerzan la contradicción validando al Narcibebé como la persona genial que es;

  • el ciclo de violencia en el que Narcibebé te chantajea/grita/descalifica/ignora y después te elogia/pide perdón/presta atención refuerza la confusión permanente en la que se vive con esas criaturas (de Satán);

Un ejercicio que hice en terapia fue aceptar que yo era una mala mamá, validando un argumento del Narcibebé, y después escribir las características de una buena mamá. Me costó mucho trabajo hacer la lista pero al final entendí de qué se trataba: sólo reprobé en un punto que era “socializar con las otras mamás”, pues hasta ahora no se me ha revelado ese talento.

Los efectos a largo plazo del maltrato psicológico pueden ser muy persistentes. Se requiere una red de apoyo informada, un espacio de paz, asesoría profesional (legal, financiera y psicológica) y mucha paciencia. Privilegios para pocos en este sistema capitalista patriarcal.

Retomando la frase de R: no puedo estarme cuidando de no asesinar. Lo que deseo es una vida bonita, aprender a amar cada vez mejor y ser amada de vuelta, sin condiciones. Lo que la mayoría de los seres humanos quisieran.

Entonces ¿por qué muchos de nosotros nos tardamos tanto en soltar a los Narcis que nos atormentan?

Eso será un problema para la Ime del futuro. Porfa no me dejen de leer, o me mato*.

🦠

*No me mataré.

Ime Maldonado

Hago páginas web desde que los dinosaurios caminaban en la Tierra. Escribo contenido digital desde una neurodivergencia amorosa y rabiosa.

Más en imemaldonado.com

Siguiente
Siguiente

Narcibebés y narciseñores (2): todos somos zombis.