Quedé

Voy a aprovechar un momento depresivo para hacer lo mejor que se puede hacer con las desgracias: ventilarlas sin pudor.

Verás.

  • Siento que me estoy quedando sin trabajo. No soy diseñadora (gracias Sam), no soy programadora, no soy contadora, no soy administradora, ni soy directora de una empresa que ya no existe… Soy una señora que sabe un poco de muchas cosas, participando en entrenar a una Inteligencia que se quedará con el trabajo que ya no sé si quiero, porque lo único que me motiva un poquito ahora, laboralmente, es sembrar y cosechar papas.

  • Todos a mi alrededor están en romances con sus amorcitos y yo estoy atorada mentalmente en algo que siento que no terminó de empezar. Muy sad. No me digan que soy parejocentrista porque ya lo pinches sé. Tampoco me hablen de la crisis de soledad y de que la mayoría no tiene romances, porque también lo sé. No existe la percepción, sólo la realidad. (Ok, lo escribí al revés, pero también.)

  • No siento fuego en las tripas por nada en particular, como dicta el estado depresivo pasajero que estoy tratando de deconstruir en este texto. Tengo amor, sí, mucho, creo. Herma, Amix, Hijos, Viejo Lesbiano. Me sostienen, pero no siento fuego en las tripas por ellos ni por nada en particular, en este momento. (Por favor no rompan conmigo. Puedo explicarlo.)

  • Estoy físicamente sola a 7,767 km de Mérida. Viejo Lesbiano inició hoy su caminata de 300 km hacia Oporto en una especie de retiro que coincidió con nuestra aventura de viaje. Pasamos tres días hermosos en esta ciudad caminando, riendo, tomando Super Bock y hasta llorando juntos. Inolvidable amor del bueno, pero hoy me quedé solita.

  • Decidí quedarme en un hostal, en un cuarto con otras 11 plazas que hasta esta hora de la tarde se encuentra a medio llenar. Sentí el impulso de salir corriendo para que no me vean llorar porque me quitaron mi paleta. En vez de eso, dormí 20 minutos y ronqué. Voy a ser la más popular de aquí.

Estoy usando mis superpoderes mentales para enfocarme en las cosas que me gustan como:

  • La música, mi droga favorita e irremplazable. Vi un músico en un parque tocando un cover de Valerie de mi amada Amy Winehouse, estilo bossa nova y me regresaron un poco las ganas de vivir.¹

  • El chisme. Me gusta ver a las personas y a los animales en sus rutinas cotidianas. Me cuento historias de todo lo que he visto en este día: “el señor que me vendió un poema con una margarita debe tener otro trabajo…”, “esa paloma es igual de chismosa que yo…”, “debe haber un Huacho Martín lisboano² en el que consiguen las cuentas cuadradas con las que hacen estos collares exageradamente preciosos…”
    Gracias awuela, por poseerme con tu Espíritu.

  • Escribir. Pues…

En unos días llegará una de mis Amix más amoras y la llevaré a ver los collares y a las palomas y al señor que vende poemas en el parque.

También puede ser que encuentre nuevos Amix en el hostal, o en el parque o en el bar de jazz al que iré al rato, si logro resistirme a la antisocialidad que estoy sintiendo ahora.

Después me encontraré de nuevo con Viejo Lesbiano para unirme a su caminata y completar el Camino de Santiago por segunda vez.

Mientras tanto, me voy a sacar los mocos en la cocina del hostal, tratando de combatir la soledad existencial de una situación que yo misma planeé.

Quedé 🤡

  1. Es un decir, conio. No que quiero desvivir.

  2. Se dice lisboeta, sí.

Ime Maldonado

Hago páginas web desde que los dinosaurios caminaban en la Tierra. Escribo contenido digital desde una neurodivergencia amorosa y rabiosa.

Más en imemaldonado.com

Siguiente
Siguiente

Conoce a Pimpiridolfo