Caquita en el pañal: el origen de la vergüenza
Hoy conocí a unos familiares de Alguien a Quien Amo. Ese Alguien informó previamente a sus familiares de nuestro inusual estatus relacional. Sentí mucha alegría de saberlo, pues yo pensaba hablar del clima en caso de que me preguntaran algo.
La pregunta llegó de forma realmente amigable, casual y bienintencionada: ¿entonces tú tienes una pareja? —refiriéndose a Viejo Lesbiano que vive conmigo.
No se bien qué dije —no es fácil de explicar—, pero sí se que en ese momento sentí vergüenza otra vez.
Soy muy abierta respecto a mis procesos y descubrimientos. El anarquismo relacional (AR) es lo que hasta ahora ha dado más paz a mi corazón. Se parece mucho a la relación adulta más desestructurada e incondicional que puede existir: la amistad.
En el proceso estoy dejando de utilizar los conceptos de “pareja” y “novio”. Bromeo con llamarles “organismos multicelulares”, pero hasta ahora lo que más me acomoda es Alguien a Quien Amo y lo usaré por igual para el puñado de personas —amix, vínculos, hermanas— que elijo y me eligen para estar muy cerca, de forma cotidiana.
No hablaré de la AR porque eso da para muchos artículos y aún estoy explorando.
Me interesa el sentimiento de vergüenza que me atraviesa en algunas situaciones. Pienso en este ejemplo que a falta de referencia puedo atribuir a Internet:
A los bebés se les puede salir la caquita del pañal, subírsele por toda la espalda hasta el cuello y lo único que hacen es reirse. Sienten culpa y vergüenza hasta que un adulto le enseña que así debe ser.
Entonces, si la vergüenza y la culpa son sentimientos aprendidos, si los procesos del cuerpo y de la mente no tienen un valor moral intrínseco, ¿por qué me siento avergonzada por algo que he decidido desde la reflexión profunda, el cuidado mutuo y el amor?
Porque bajo la llamada mononorma, tener más de una pareja sexual se considera infidelidad e inmoralidad, aunque sea abiertamente consensuado.
Porque aún si es consensuado se considera perversión. Más si eres mujer porque entonces también eres una p*ta.
Por la creencia capitalista de que el amor es limitado, que casualmente sólo aplica para las relaciones etiquetadas como “de pareja”. Nadie juzgaría a quien tiene muchos amigos.
Por la explotación fundada en la institución matrimonial heterosexual, en el que una mujer debe dedicar su cuerpo a crear hijos y cuidar a la familia de un sólo hombre.
Este sentir no tiene absolutamente nada que ver con la familia de mi Alguien Amado, que fue muy abierta y amorosa conmigo.
La vergüenza la sentí yo y ya no quiero que sea así.
Entonces cada vez que sienta la caquita a punto de salirse de mi pañal, recordaré que la culpa es aprendida y sonreiré con un poquito de agú agú.
👶🏽

