Caldo de res con verduras

Estoy comiendo un caldo de res con verduras que hizo H hoy. Él ama cocinar y mi casa casi siempre huele delicioso.

"Te dejé tu caldito con muchos elotes, amochis", me dijo antes de salir para llevarle otra parte del caldo a una amiga nuestra y otra más a una mujer con la que tiene citas de amistad y amor desde hace varios meses. Ambas están recuperándose de un gripón.

Han pasado varios meses desde que decidimos atravesar el holograma de la monogamia obligatoria y mirar detrás de él. Lo que hemos encontrado han sido otras capas de holograma que no esperábamos y que tienen todo que ver con la psique de cada uno por separado. Mucho trabajo individual en proceso.

Dejar de ser monógamos, lo hemos hablado él y yo muchas veces, es un camino sin retorno. Hablaré por mí: el marco de libertad que tengo ahora es mucho más amplio que el de mis 46 años previos. Es más, ni siquiera percibo un límite claro en mi libertad, además del de mi ética personal.

Hoy acompañé a un amigo muy querido a una actividad que fue un poco de trabajo para él, pero recreativa para todxs lxs que estuvimos. No sentí esa culpa tan familiar en las tripas por haberme tardado lo que me dió la gana, en domingo.

También le escribí palabras de amor a alguien a quien también considero mi pareja y a mis amix-amoras más cercanas.

Llegué a la casa y H ya había salido. Lo esperaré más tarde para intercambiar sentires del día, con respeto a la privacidad de nuestras otras personas y con esa preciosa compersión (googlea esto) que hemos practicado tanto.

No romantizaría la no monogamia consensuada porque sería lo mismo que se ha hecho con la monogamia hegemónica. Las relaciones humanas son complicadas y más en este contexto ultra capitalista, tan individualista y árido para los afectos.

Me alegra compartir mi tiempo y afecto con las personas increíbles que he elegido y que felizmente me eligen de vuelta.

Me alegra que las personas que amo sean amadas a la vez por otros seres: familia, hijxs, mascotas y amantes.

Me alegra disfrutar de la libertad y del delicado cuidado mutuo en todas las dimensiones posibles.

Me alegra mucho compartir el amor.

🐚

Ime Maldonado

Hago páginas web desde que los dinosaurios caminaban en la Tierra. Escribo contenido digital desde una neurodivergencia amorosa y rabiosa.

Más en imemaldonado.com

Anterior
Anterior

Sobre las no monogamias como factor de cambio social

Siguiente
Siguiente

Por qué hablaré de reggaetón en vez de “posicionamiento SEO en Mérida”