Apocalypso
“Microplásticos, élites pdfilas, los seis dedos del demoño…”
Tengo algunas horas y muy poca concentración para mis tareas de trabajo, que siempre se sienten infinitas.
“La lista de países no era real.” — Espero que lo de Lula y Claudia sí lo sea, para suavizar el madrazo que viene…
No tengo una oficina ni un plan para trabajar con mi crush hoy. Pagué $220 por un café y un cruasán. Más de lo que tal vez ganaré hoy.
Mi TDAH y los rezagos del trauma me hacen pensar constantemente que ya no tendré más trabajo, ni más dinero, ni más afectos, ni más agua, mi más paz, ni más na’. Me obligan a activar mi deficiente memoria para recordar que no es así, que la narrativa de la desesperanza sólo sirve al Sistema para mantenernos persiguiendo sus recompensas a cambio de billetes del Banco de Montecristo.
“Niño incel mata a maestras ‘feministas’. Tenía armas. Publicó mensajes… ¡Prohíban las armas, los mensajes y el feminismo!”
Es emocionalmente agotador. Me siento como el 13 de marzo de 2020 (de las pocas fechas que maso he memorizado): lista para encerrarme en mi casa, beber mi propia orina e intercambiar semillas por paloma mensajera con mis vecines, cruzando los dedos para que mis seres queridos no dejen de respirar.
Tengo sinkopeso en mi cuenta y un boleto de vuelo redondo a Portugal para hacer el Camino de Santiago por segunda vez. Siento culpa por la posibilidad de disfrutar de ese viaje (o de la vida en general) cuando todo parece irse a la mierda otra vez, pero abrazo mi incipiente activismo christiancastriano y recuerdo que nada tiene tanto sentido: quedarse o moverse, hacer silencio o hablar, preocuparse o estar en paz. La vida cada vez se revela más como una simulación.
No, no soy Suiza. Realmente me importa la justicia social y que las tortugas no tengan popotes en la nariz, pero también reconozco lo poco que puede hacer una hormiga para que no se inunde el hormiguero.
“Irán me pidió que sea su líder supremo” y chingos de notimemes que ya no dan risa.
Agradezco a la universa haber nacido, poder disfrutar del café de hoy y que en alguna parte de mi ADN se encuentre la memoria de la vida cien por ciento analógica a la espera de ser invocada cuando todos terminemos de zombificarnos y llegue la hora de despertar de nuevo.
🗿

